Un instante

De madrugada mi cuerpo se despierta
pidiendo el tuyo a gritos.

Mis manos, hambrientas de ti,
deben conformarse con las migajas de mi piel.
Mi boca, sedienta de tus labios,
bebe en vano de los besos del aire.
Mis oídos, deseosos de tus suspiros,
te oyen en los gemidos de la vecina.
La brisa, amable y juguetona,
me trae tu aliento sólo un instante y …

Te veo, te toco, te siento, te beso y me llenas.
Sólo por ese instante. El más soñado.

El más llorado.

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