Turistopia. Algo más que unas charlas sobre turismo

Tengo que reconocer públicamente que el motivo número uno que me impulsó a ir a Turistopia el pasado jueves no fue el nombre de las mesas redondas, ni el conocer el precioso museo de Reproducciones de Bilbao, ni el enorme interés de las charlas, ni el Klout de los moderadores. De todo eso también disfruté, por supuesto, y saqué del allí conceptos y enseñanzas útiles. Pero la provocación de @turiskopio fue dar la posibilidad de compartir una cena con toda esa gente maja.

Y desde el principio todo destilaba buen rollo. Empezando por la amabilidad y predisposición de Jake a echarme una mano a la hora de salir del coche, los detalles del catering (con esas piruetas de chocolate), el ambiente acogedor de la sala, la música en directo… Incluso el nerviosismo inicial de Natalia en la presentación le daba un toque de ternura; esa que te genera el anfitrión que organiza una cena en su casa para enseñarla a sus amigos. Así decidió presentar turistopía.

El reto de un regalo bien envuelto, de un pintxo bien presentado… es que el interior te deje buen sabor de boca. Y @NaniArenas abrió fuego presentando las dificultades de promoción en la red de un destino turístico que no está de paso, tiene eñe en el nombre y no tenemos claro cómo escribirlo: (L)A Coruña. Introdujo conceptos interesantes como el de despertar la curiosidad de los mismos habitantes sobre aspectos de la ciudad (muchos desconocían que Picasso aprendió a pintar allí) para que ellos mismos sean partícipes de la promoción, cosa que me hizo pensar en los Héroes Locales de Nomaders. También habló de aprovechar iniciativas espontáneas de la gente como el caso del hashtag #coruñasemueve.

En esa misma mesa de genialidad participaron @puytri con la explicación de cómo se montó tweet-trip, y @elimatarranya y @javisolfa convenciéndonos de que la unión hace la fuerza. Puy hizo hincapié en que la creatividad es la base sobre la que deben construirse los proyectos de regiones pequeñas y con menos recursos económicos. Me gustó mucho la idea de dar sorpresas tuiteables, cosa que empezó ya antes de la celebración del congreso enviando a los ponentes cajas con tierra y unas tijeras para vendimiar. La aportación de Eli y Javi estuvo más orientada a explicar que debemos colaborar. Se insistió en la idea de la desaparición de la competencia, entendida como que es positivo recomendar servicios alternativos a los tuyos porque acaba repercutiendo positivamente en la economía del territorio. También se subrayó que las iniciativas pública y privada deben ir de la mano y colaborar.

En la mesa dedicada al cambio descubrí a @eaastei quien nos estuvo hablando de la Casa Vita. No recuerdo mucho de lo que dijo, la verdad. Algo comentó sobre los alojamientos sostenibles y que la casa que iba a presentar generaba más electricidad de la que consumía, que tenían un sistema de depósitos para aprovechamiento de agua que funcionaba nosecomo… Fue comenzar a ver fotografías del sitio en cuestión y centrar mi atención en el sentido de la vista. Recuperé el oído cuando @etham comenzó a ametrallar a la audiencia con píldoras de conceptos sobre comunicación y emociones. Defiende algo que ya oí en el #CICD un par de días antes: las redes sociales no nos han cambiado, sino que nos están ayudando a retomar la comunicación con las personas porque esa es una faceta vital del ser humano. Y que las emociones que nos provocan los mensajes es lo que nos hace escoger destino (el PVP también puede ser emocionante como me apuntó @puytri :P) y que las emociones que nos generan los destinos provocan que los compartamos. Al hilo de esta charla de Luis comenzó @danieltellez con su presentación ilustrada con “Angry Clients” y dos datos estadísticos que me dejaron de piedra: 4 de cada 5 clientes insatisfechos no muestran su descontento al proveedor del servicio, pero luego el 80% de ellos lo cuenta a su círculo cercano por cualquiera de los medios que tiene al alcance. Nos presentó las herramientas que Qabi pone a disposición de los clientes para que puedan dar su opinión de una manera más cómoda. Mientras pensaba cómo debe ingeniárselas para ir puerta a puerta vendiendo sistemas que facilitan que la gente se queje, me di cuenta que el modelo es buenísimo. Si como proveedor de servicios puedes canalizar el descontento inicial, el trabajo después es mucho más sencillo para mejorar el negocio y la atención post-venta.

Después de txiquito-break (espectacular, con bocadillos, canapés, frutos secos y las mencionadas piruletas de chocolate) amenizado por la música en directo de nuestro Antonio Flores y Sabina particular (entre otros) seguimos con la mesa dedicada a la felicidad. No pudo habe mejor cierre. En primer lugar, con la intervención de @BOT_opentourism quien nos presentó su proyecto de “emprendedor perroflauta” como él mismo definió y que en la web de Turistopía introdujo como “Tú compartes tu pasión por correr y nosotros nuestra ciudad contigo”. Un discurso desenfadado y unas diapositivas en las que qua nos dejó los tuits hechos. Repasó los problemas que uno suele encontrar a la hora de emprender como que los “hazme caso” de aquellos que creen saber más que tú sobre tu proyecto o que es primordial escuchar tu interior. “Si crees que es tu momento, no pienses si es el momento”, dijo Sergio. Un corredor guía turístico, quien como muchos de los que se lanzan con proyecto innovador, no saben que IAE deben escoger. Le siguió Nikko Gutiérrez, propietario gerente de @hoteldonamayor y espectacular monologuista. Nos hizo pasar un rato muy divertido mientras nos explicaba curiosidades de los visitantes (como una de un crítico de El País) y la liturgia de las pantuflas: un servicio al peregrino del Camino de Santiago que hace mucho más cómoda la entrada al hotel: se eliminó el mostrador, se instaló un sencillo pediluvio y un armario con pantuflas. Ahorrarle al caminante de hacer el trámite del check-in de pie en la recepción es uno de las mejoras implementadas tras escuchar al cliente. Y lo agradecen. Eso, y la comodidad de las habitaciones aunque a veces los huéspedes se sienten raros cuando la habitación que deben ocupar es la adaptada para discapacitados. En ese aspecto @asaltodemata, último ponente, le comentó que siempre puede hacerse escamoteables algunas de las ayudas técnicas que tienen estas habitaciones para que todo el mundo se encuentre cómodo. Un Miguel Nonay que con su humor ácido le quita hierro al asunto de vivir con una discapacidad. Y para su normalización e integración, aboga precisamente por prescindir de espacios alternativos y crear lugares no limit friendly. Si tener dos rutas, una adaptada y otra no, resulta el doble de caro de mantener que una sola, dejemos la que de acceso a todos. Y hablando de dinero, comentó que las personas con dificultades de movilidad siempre viajamos acompañados, como mínimo, de una persona. Y si tenemos en cuenta que hay soluciones de accesibilidad baratas, concluímos que el turismo accesible es rentable. Y además somos un colectivo que nos fiamos mucho de las recomendaciones de gente con nuestra misma problemática ya que no todos los afectados por una misma discapacidad tenemos las mismas necesidades.

Y eso fue Turistopía: 1 evento. 3 mesas. 9 ponentes. 2001 ideas… y un sinfín de buenas sensaciones.

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