El dilema ‘pelegrino’

En septiembre de 2010 decidí que debía tener el control sobre mi vida digital. Ya llevaba un tiempo escribiendo con cierta (ir)regularidad en diferentes plataformas y creía que había llegado el momento de contratar un espacio de hosting propio y hacer los cuernos a Google. De abandonar nicks absurdos y apostar por uno mismo. “Habrá que demostrar quien soy”. Y la respuesta fue clara: soymarc.

Hace unos años se hizo muy famoso, por lo menos en Cataluña, el señor Pelegrí Pelegrí Pelegrí. Este buen hombre fue invitado al programa ‘Digan lo que digan’ de Jaime Bores para hablar sobre los orígenes de su curioso nombre, pero el presentador no pudo pasar de la primera pregunta. “¿De dónde es usted?”. La respuesta comenzó un debate que no hubo manera de detener.

“¿De dónde soy, o de dónde vengo?”

Me venía esto a la cabeza porque ese fue mi primer error: ¿debía explicar quien soy o qué soy? De todas maneras en aquel entonces no lo tenía demasiado claro. Y es ahora, con 41 años, y todavía tengo dudas. Lo que sí es innegable es que ambas cosas, el qué y el quién, son diferentes y las he mezclado demasiado en este espacio.

Por primera vez tengo claro cómo separarlas.

El ‘otro’ cumpleaños

“Ese día volví a nacer”, dicen los que han estado a punto de perder la vida en algún momento. En mi “mundillo” retrón lo he escuchado también alguna vez. No es mi caso. El 12 de febrero de 1995 sufrí un accidente de moto y desde entonces necesito de una silla de ruedas para desplazarme, entre otras muchas peculiaridades. A pesar de ello no considero que haya renacido porque eso implicaría perder todo lo anterior. Mi vida ha empeorado en unos aspectos, y mejorado en otros con un balance marcadamente positivo.

Sí. Soy de los bichos raros que piensa como Enhamed Enhamed. No llego a su extremo, porque él habla del día que “ganó su ceguera” en lugar de perder la vista, pero sí de los que afirma no echa de menos caminar, aunque sí algunas de las sensaciones. Y qué quieres que te diga. Mi vida hubiera sido diferente de no haber tenido el accidente y soy de los que opina que más vale lo bueno conocido que lo incierto por conocer.

Recomendable ver la entrevista de Risto Mejide a Enhamed Enhamed. Quizá haya llegado el momento de escribir cosas en la pantalla para leerlas cada día.

41 cosas que han ocurrido desde que nací

Cumplir años en jueves “me obliga” a hacer un Throwback Thursday egocéntrico. Miro hacia atrás y no puedo evitar sentirme algo viejuno al darme cuenta del tiempo que ha pasado desde que ocurrieron algunos acontecimientos importantes.

El refranero español es muy sabio, así que me voy a tomar en serio eso de que “las penas, con pan son menos” y voy a compartir este repaso vital con vosotros. Consumid con cuidado porque girar el cuello puede producir algunos latigazos. Así que os notifico que esté 2016 se cumplirán…

Final de la Copa Mundial FIFA Argentina 1978. Argentina 3 - 1 Holanda © Foto-net
Final de la Copa Mundial FIFA Argentina 1978. Argentina 3 – 1 Holanda
© Foto-net
Portada de Rattle and Hum de U2
Portada de Rattle and Hum de U2
El Manchester United remontó un 1-0 en contra en el descuento de la final de la Champions celerada en el Camp Nou frente al Bayern de Munich
El Manchester United remontó un 1-0 en contra durante el tiempo de descuento de la final de la Champions celebrada en el Camp Nou frente al Bayern de Munich
  • 17 años de las lágrimas de Kuffour en el césped del Camp Nou en la final de las Champions League, después de ver cómo el Manchester United metía 2 goles a su Bayern de Munich en el descuento
  • 16 años del temible efecto 2000
  • 15 años de los atentados que cambiaron el concepto de seguridad en Occidente
  • 14 años de la llegada del €uro a nuestros bolsillos
  • 13 años de la desintegración del transbordador Columbia al volver a tierra
  • 12 años del primer título de 250cc de Dani Pedrosa, al año siguiente de haberse proclamado campeón de 125cc
  • 11 años del huracán Katrina
  • 10 años del triunfo del BA-LON-CES-TO español en el Mundial
  • 9 años del anuncio del regreso de Héroes del Silencio y The Police. Amaia Motero deja La Oreja de Van Gogh y The Fugees se dan por disueltos

No todas las vueltas son necesarias

Recuerdo que hace unos años me autorregalé para mi cumpleaños (aviso: 14 de enero :P) un pack de la serie The Black Adder. Fue así como descubrí, gracias a TV3, a Rowan Atkinson. Confieso que me he reído mucho con Valdric y compañía, pero al  comenzar con los DVDs… no sé. No fue lo mismo. Le faltaba algo. O a mí me sobran ya años. Leer más No todas las vueltas son necesarias

10 cosas que me ha enseñado 2015

Día 31 de diciembre y, de manera instintiva, la cabeza se vuelve para mirar atrás. Dando un repaso a mi biblioteca de fotografías, y haciendo una odiosa comparación, me he dado cuenta que he disparado muchísimo menos que en años anteriores. Podría decir que es la consecuencia de estar 9 horas diarias en la oficina, o que los problemas de salud que arrastro últimamente me ha impedido pasear tanto como quisiera. Excusas, al fin y al cabo. Como las que usamos para comenzar a incumplir los propósitos de año nuevo.

Me llevo 10 enseñanzas de este año que acaba. 10, que solo puedo ilustrar con 8 fotografías porque hay sentimientos que no se pueden expresar ni con mil imágenes. Este 2015 he aprendido:

  • que las cabalgatas de Reyes también son aptas para los adultos
  • que los sentimientos bellos pueden ser atravesados por un clavo
  • que los lugares también lloran ausencias
  • que la política, vista desde dentro, es todavía más apasionante
  • que el Laredo que fagocita debería apostar por algo más que las fiestas
  • que hay un lugar en el que estar el último jueves (sí. Jueves) de agosto
  • que no debemos perder la oportunidad de probar cosas nuevas
  • que también me rompo por fuera
  • que hay sonrisas que no se olvidarán en la vida
  • que mi vida quiero acompañarla con sus abrazos. Muchos días, muchas veces

Bonus: y que mi sobrina es lo más grande que ha parido mi hermana :P

Resumen 2015
Resumen 2015

¿Y si hubieran existido redes sociales en los 80’s?

¿Te lo imaginas? La verdad es que hubiera molado bastante. No sé cómo hubiera sido conectar a Internet con mi antiguo Spectrum 48K (aunque ahora podría hacerlo) ni la sensación de buscar en Google (aunque pueda simularse algo por el estilo) pero da vértigo sólo el pensar lo que hubiera hecho con toda la información de la que ahora disponemos. Y con redes sociales. Ay…

No considero que haya sido un compañero de clase cabrón, pero debo reconocer que alguna he liado. Fotografiar a Jorge saliendo de la ducha en el viaje de fin de curso, no es que fuera una gran idea. Y, claro. En aquel entonces había que llevar el carrete a revelar. A la otra punta de Barcelona, por si las moscas. ¿Qué hubiera ocurrido si hubiera hecho la foto con un móvil y a la edad de 14 años? Quiero pensar que habría sido eliminada del carrete inmediatamente, pero estando de fiesta en la habitación con un par de energúmenos más… a saber.

¿Y a mis padres? ¿Les habría dado por subir fotos mías de cuando era pequeño? Puede que no… o puede que sí. Y al cumplir yo 14 años y tener perfil de Facebook, ¿me habrían etiquetado en ellas? ¿Cómo hubiera reaccionado yo? ¿Me habría hecho gracia ver toda mi infancia publicada en Internet? ¿Habrían etiquetado a los padres de mis amigos que aparecían en las fotos para que pudieran verlas? Y mis amigos, ¿se habrían etiquetado?

Entonces, los responsables de Recursos Humanos de las empresas a las que estoy enviando mi currículum, ¿a cuánta información personal mía podrían tener acceso? Verían toda mi vida: mi época escolar, cómo ha evolucionado mi vida familiar, mis círculos de amistades… Tendrían acceso a TODO.

Vuelvo a finales de 2015 y me doy cuenta de que eso no me ha ocurrido a mí, pero sí veo que les está pasando a muchos chicos y chicas de mi entorno. Y me entran escalofríos, la verdad.

Miradas de 180º (I)

Abro Lightroom, busco imágenes de noviembre del año 2000 y me encuentro con una fotografía de mi piso en construcción. El que fue mi hogar durante unos años y la única cosa material que todavía me liga a Cataluña, ya que prácticamente todo lo vivido entre aquellas paredes se ha esfumado. También los chalecos, la perilla, y la cámara con la que hice estas fotos.

Mis recuerdos, Olympus D-450, allá donde estés.