No puedo hacerlo, joder. No tiene lógica. No tiene sentido. Pero es que… es que tengo que pedírselo. Necesito pedírselo Esas frases han pasado por la cabeza de Hache muchísimas veces desde que salió de casa y se metió la cajita en el bolsillo del pantalón. En el ascensor, durante el trayecto de metro y… Continue reading