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She was a rainbow – The Rolling Stones #day1

Foto de Jon Tyson en Unsplash.

Este año no me he marcado ningún propósito para el nuevo año (al que me he empeñado en denominar 201∞). Solo he adquirido un compromiso conmigo mismo: dejar de abandonar cosas. O lo que es lo mismo, comprometerme con pocas cosas y llevarlas siempre hasta el final. Y de momento no voy mal porque acepté el reto de publicar 7 fotos en blanco y negro durante 7 días seguidos y lo he cumplido, con la dificultad autoimpuesta de que debían hacerse ese mismo día. Reto cumplido.

Hoy me comprometo más. El nuevo reto es compartir, durante 30 días seguidos, 30 temas musicales siguiendo unas condiciones. Y, de nuevo, con una dificultad añadida que será, en este caso, explicar el por qué de la elección de ese tema. Lo hago por dos razones. En primer lugar, porque es una manera de obligarme a escribir (actividad que debería estar haciendo ya habitualmente). Y en segundo lugar, porque también reflexionar por escrito será una manera de conocerme.

El reto de las canciones diarias durante un mes

Hoy debería empezar por una canción que contenga un color. Mi preferido es el negro, y sobre él hay incontables temas (Black or white, Black hole sun, Black is black…), pero me he decido por la descomposición de la luz blanca: el arcoíris.

She’s a rainbow es un tema de The Rolling Stones. Lo escogí para uno de los capítulos de “La historia del metro” y está dedicado a la protagonista del libro y de la historia de amor real en la que está basado. Y es que Valentina, María, fue quien me descubrió la cantidad de matices que componen el amor incondicional a alguien. Desde los más cálidos y ardientes colores a los más fríos. Ella me pintó de verde esperanza cuando fantaseábamos con una vida juntos, de rojo pasión cuando el deseo se nos desbordaba… pero también de un gélido azul en el momento que quiso apartarme de su vida porque la suya tocaba a su fin. Y, evidentemente, la oscuridad del negro cuando su luz se apagó a finales de junio de 2009, poco antes de su cumpleaños. Ambas fechas dentro del (maldito) signo de Cáncer.

Lo cierto es que esa luz, la suya, no se apagó. Sigue ahí, y seguirá siempre. Lo que ocurre es que no conserva la intensidad de lo cotidiano. Permanecerá para siempre, como una especie de faro que indica ese puerto del que nunca quisiste irte, del que nunca te echaron, pero que una tempestad te obligó a abandonar. Un puerto en el que ya no se puede vivir, porque ya no habita nadie, pero que está lleno de recuerdos imborrables. Puerto en el que todavía atraco de vez en cuando, pero al que ya no desembarco para estancias largas. Solo visitas.

Así que la primera canción de la serie de 30 es para ella.

3 Comments

  1. Susi Susi 17/01/2018

    Molt boniques paraules segur que ella farà un somriure estiga on estiga!

    • marctorrano marctorrano 18/01/2018

      Tant de bo :)

  2. […] era traducirla y me dijeron que no. Que le pusiera la letra que quisiera. Tanto la primavera como la vida de María estaban llegando a su fin, así que decidí dedicarle el tema. Se tituló de la manera que yo la […]

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