Recuerdos del (antes de antes de antes de) ayer

Se dice que las emociones ayudan a fijar los conocimientos y que eso, lógicamente, facilita el aprendizaje. Es algo que, intuitivamente, ya sabíamos todos nosotros: siempre ha sido más sencillo estudiar aquellas asignaturas que nos gustaban.

Lo mismo pasa con los recuerdos, que se nos quedan fijados aquellos que más nos han impactado emocionalmente. Algo que actúa como un factor de aceleración de este proceso es la música. Quien más quien menos puede recordar qué música sonaba en momentos importantes se nuestras vidas, o al revés. Que al escuchar una melodía nos sobrevengan imágenes que creíamos ya desterradas completamente de nuestra memoria. De hecho, nos empeñamos en acompañar con una canción en concreto nuestra entrada como marido y mujer al convite del nuestra boda, escogemos los temas que formarán parte de nuestras listas de Spotify dependiendo de la actividad que vayamos a realizar…

Algunos de nosotros debemos tener mucho cuidado al sintonizar M80. Y es que escucharemos un tema, recordaremos aquel verano en que sonaba constantemebre en la radio y desde la emisora dirán que era un hit del 89. Y tú, gilipollas, empezarás a restar. 28 años ya…

Otro fijador de recuerdos, generador de emociones, es (o ha sido, para algunos) el fútbol. En 15 minutos jugará el Barça el partido de vuelta de los cuartos de final de Championbs contra la Juventus. Creo que fue ayer cuando en RAC1 se hablaba del zurdazo de Julio Alberto y del remate con la oreja de Archibald. Dos goles que dieron el pase a los culés en el ’86. Recuerdo las imágenes. No porque las haya visto en la tele en reportajes en los que se rememoren goles históricos, no. Recuerdo haber cantado esos goles en directo, delante de mi tele de 8 canales de casa; de las que tenían pulsadores. En la misma que también vi los penaltis contra el Steaua de Bucarest con aquel portero que parecía espantar abejas con los brazos.

Hace 31 años. Y ya me saben a recuerdos viejunos. Lo peor es que lo son.

Author Details

marctorrano

Deja un comentario