¿Qué es lo más bonito que han hecho por ti?

En el curso de escritura creativa al que estoy asistiendo nos han puesto como tarea escribir a diario. Algunos textos los publico por aquí, otros por ahí… y otros simplemente se quedan aparcados en un rincón del disco duro o de la nube porque son cosas personales, o bien porque, honestamente, son una mierda. Pero hoy me apetecía explicar esta historia públicamente.

Preguntaba Inma Ferragud esta tarde en Facebook, vía un vídeo en YouTube: ¿qué es lo más bonito que han hecho por ti? Así, a bote pronto, no se me ocurría nada. Luego he pensado: “Joder, tío. No puede ser que nadie haya hecho nada”. Y la primera cosa que me ha venido a la mente fue un detalle que tuvo mi sobrina conmigo hará cosa de un mes, más o menos. Se acercó a mí y me pidió que me levantara de mi silla. Le dije que no podía porque tuve un accidente hace muuuuuucho tiempo, y desde entonces no puedo mover las piernas y no me puedo levantar. Entonces me dio un beso en cada rodilla, me miró y me dijo: “Es para que te cures, ¿vale tiet?”. ¿Qué? ¿Es o no es bonito?

Durante unas horas me he permitido reflexionar porque, por muy adorable que sea el detalle de Nora, tenía que haber algun otro momento en el que alguien haya hecho algo bonito por mí, y de manera consciente. Y de entre muchas que me han venido a la cabeza (muchas. Soy muy afortunado :)) hay una de la que creo que, a día de hoy, “los culpables” no saben de la dimensión emocional que tuvo para mí. Ocurrió el 3 de octubre de 2009. El día de la boda de mi hermana.

La boda se celebró en el Ayuntamiento de Laredo. Lo cierto es que, por circunstancias que no vienen al caso, la ceremonia se organizó de una manera muy familiar y se delegó en ciertas personas alguna de las tareas. La elección de las lecturas era una de ellas. La cuestión es que mi tío Joaquín, quien oficiaba el acto, en un momento dado, comenzó a decir que durante un tiempo empezaron a buscar textos que ilustraran una historia llena de amor. Que recurrieron a libros de poetas reconocidos, incluso internacionalmente, pero que no encontraron nada. Hasta que por fin se dieron cuenta de que estaban buscando muy lejos algo que tenían muy cerca, pues se dieron de bruces con un texto de un joven escritor catalán que expresaba muy bien lo que querían decir.

—Te quiero de aquí, hasta aquí mismo, dando la vuelta al universo

—Eso no lo puedes saber. Es imposible— le espondió ella

……

Ahí desconecté y dejé de escuchar. Nada más reconocer el texto tuve que morderme la mano para no montar un escándalo y convertirme en protagonista de la boda de mi hermana. Y es que lo reconocí inmediatamente a pesar de que el original está escrito en catalán. Era mío, y poca gente sabe que tenía destinataria. Esa historia la escribí para María, la persona que cambió mi concepción de lo que es el amor. Ese día teníamos planeado estar en la ceremonia juntos, de la mano, uno al lado del otro. Su leucemia no estuvo de acuerdo y se la llevó 2 meses y medio antes.

Debo reconocer que, en ese momento, el detalle fue de todo menos bonito. Fue como si me comenzaran a echar ácido sulfúrico en una herida abierta. Así lo encajé de entrada por lo que te he explicado y por alguna cosilla más que queda en la intimidad. Más adelante, durante la ceremonia, pude calmarme y ver las cosas en perspectiva. Mi familia había escogido una creación mía, moldeada con todo mi amor, para adornar uno de los días más felices de la vida de mi hermana. Y, de manera involuntaria, provocaron que la persona con la que deseaba asistir a esa boda estuviera presente y que no vaya a olvidar nunca ese momento.

Ni a propósito lo podrían haber hecho más bonito.

Author Details

marctorrano

Deja un comentario