La playa no es solo para verano

Estimado veraneante:

Te escribo esta carta para decirte que estás desaprovechando la Playa Salvé. Sí. Sí… Lo he visto. Sé que te acercas al arenal por la mañana y que paseas por la orilla cuando coincide con pleamar. Y también que la fiebre del running te ha hecho recorrer el paseo que la bordea innumerables veces. He comprobado que la ocupas estirándote al sol los días de cielo despepejado. Que te bañas en sus aguas, que te has sentado en sus dunas a contemplar la luna llena y que en ella has disfrutado de los espectáculos del Desembarco de Carlos V o de los fuegos artificiales de la Batalla de Flores. Y aún así, me reafirmo: no tienes ni puta idea de vivir La Salvé. ¿Sabes por qué? Porque la playa no es solo para el verano.

Porque cuando tú no estás, las olas se acercan a vernos para que las montemos. Porque las puestas de sol a media tarde tienen un color especial, y los paseos en soledad con bufanda y las manos en los bolsillos te acercan al mundo. Porque la playa cobra otro sentido con frío y sin sol. En la arena se corre, ya sea a bordo de un buggy tirado por una cometa, a lomos de un caballo o por tu propio pie. Tan pronto puede verse invadida por dos equipos de fútbol playero dispuestos a enfrentarse, como por una tropa de Papá Noeles decididos a realizar una travesía de Stand Up Paddle solidaria.

Así que ya sabes. No te conformes sólo con visitar la Salvé en verano. El resto del año tiene muchísimo más que ofrecerte.

Tagged:

Author Details

marctorrano

Deja un comentario