—From zero?
—Yeah.
—Like from… nothing?
From zero (intro) – From zero – Linkin Park
Corría el año 2009. Por aquel entonces el menda llevaba ya un tiempo por una red social llamada Netlog. En ese lugar existían un par de espacios, parecidos a los actuales grupos de Facebook, que reunieron a un buen puñado de gente maja. Reinaba el buen rollo, cosa bastante común en aquel entonces en Internet. Tanto que, de vez en cuando, quedábamos para «desvirtualizarnos». Unas veces para comer y alargar la sobremesa, y otras incluso para pasar juntos un fin de semana.
En una de esas KDDs, en un momento dado surgió el tema del enamoramiento y de cómo nos entregamos a nuestras parejas. Ya no recuerdo cómo se llamaba él, pero uno del grupo defendía encendidamente que él siempre se entregaba desde el principio como si fuera la primera vez. Mi respuesta fue espontánea y parecida a esta: «Pero, ¿eso se puede? ¿Cómo se borra todo el aprendizaje y las cicatrices de las relaciones pasadas? Porque ya tenemos una edad los que estamos aquí…».
Han pasado más de 15 años y sigo pensando lo mismo. Es imposible borrar lo aprendido. De hecho, sería muy estúpido olvidar todo lo que te ha enseñado la experiencia porque sería eliminar del cerebro un mecanismo de supervivencia necesario. Aunque sí estaba equivocado en una cosa: se puede. Contra todo pronóstico, con casi 51 palos encima y obviando las consecuencias que puede tener, uno puede enamorarse como si fuera la primera vez.
Y qué bien.
