El sol espía

El sol se esconde tras el imponente ancla que preside la Plaza de los Pescadores para mirar por un agujerito todo lo que ocurre allí en las tardes de verano. Hace un momento ha podido ver cómo una equilibrista cayó al suelo mientras caminaba sobre un alambre. A pocos metros, un abuelo corre desesperado detrás de su nieta porque está empezando a coger demasiada velocidad sobre sus patines. Una pareja que pasea de la mano se sonríe divertida y en silencio se preguntan con la mirada: “¿Te imaginas a tu padre?”.

Yo me imagino al sol queriendo agarrarse a ese ancla para no caer y poder seguir observando, inventando sobre la gente que pasea o que se detiene a disfrutar del atardecer con la Playa Salvé de fondo. Pero no es egoísta, y se deja apagar por el mar para permitir que la luna también sea testigo de otras historias, otras gentes.

(colaboración para la contraportada del suplemento Laredo-Asón de El Diario Montañés del 11/01/2015)

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