Después de Movember llega #dressember

Si metemos en una coctelera una chica de firmes convicciones, una causa justa y un hashtag tan acertado como atractivo, el resultado es una bomba. Estos tres elementos han hecho que dressember.org haya doblado el número de participantes y triplicara su recaudación en 2014 con respecto a 2013, primer año de la campaña. Pero… ¿qué es eso de #dressember?

Si Movember anima a los hombres a dejarse bigote durante el mes de noviembre para dar visibilidad y recaudar fondos para la lucha contra el cáncer de próstata y testicular, Dressember propone que las mujeres vistan todo ese mes con vestidos para recordarnos que miles (si no son millones) de mujeres en el mundo son víctimas del tráfico de personas y su explotación. Una iniciativa que, como indican en la web de Dressember Foundation, no deja de ser un “movimiento colaborativo que aprovecha la moda y la creatividad para devolver la dignidad a todas las mujeres”.

Dicen que los datos son fríos. Quizá sea por eso que se me pusieron los pelos de punta cuando escuché a Blythe Hill, impulsora de dressember.org, decir que 35 millones de personas están siendo esclavizadas en el mundo. El 50% niños. El 70% mujeres. Blythe siempre quiso hacer algo contra esta injusticia pero nunca encontraba a manera. Hasta que un día, por casualidad, decidió vestirse todo el es de diciembre con vestidos y a eso le llamó Dressember. Al año siguiente, algunas amigas se animaron a hacer lo mismo. Y al siguiente se sumaron amigas de sus amigas, y entonces pensó en aplicar el modelo de Movember para recaudar fondos y poder combatir el tráfico de personas y su explotación. En 2013 se juntaros 12.000 personas que recaudaron 165.000$. En 2014, 26.000 mujeres aportaron 462.000$ con la ayuda de sus donantes.

Fue Inma Ferragud quien me descubrió el año pasado esta iniciativa (así que si no sabes a quien apoyar/donar y con quien colaborar, te sugiero que le eches un vistazo a su perfil). Una causa que lamentablemente está de actualidad, casi constantemente, debido a los numerosos casos de violencia machista que se dan en España.

Además, en los últimos días he visto a mucha gente compartir el vídeo de una campaña noruega sobre violencia machista. Siento decir que los “Me gusta” no son suficientes. Debemos cambiar nuestra actitud y, si podemos, colaborar con iniciativas como esta porque, como bien dice Inma, “no involucrarse es una manera de involucrarse”.

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