Datos que dejé cruzados

Hace unos días andamos todos revolucionados con el tema de las nuevas condiciones de uso de WhatsApp y el hecho de que comparta la información de nuestra cuenta con Facebook. Los infoconspiranoicos nos sentíamos felices y contentos porque podíamos no aceptar esa condición y mantener así la poca privacidad que nos queda. Somos así de facilones. Leyendo la letra pequeña observamos que la información se sigue compartiendo aunque (supuestamente) no sea con fines publicitarios.

WhatsApp avisa que, aunque no sea con fines publicitarios, va a compartir la información de tu cuenta con Facebook. Los nuevos usuarios no podrán escoger.

WhatsApp avisa que, aunque no sea con fines publicitarios, va a compartir la información de tu cuenta con Facebook. Los nuevos usuarios no podrán escoger.

Todo esto viene porque en esas fechas mi navegador comenzó hacer cosas extrañas. Os cuento: tengo la aplicación oficial de WhatsApp mediante la cual puedo enviar y recibir mensajes en mi ordenador de escritorio. La cuestión es que comenzaron a aparecerme en pantalla algunas conversaciones con mis amistades cuando pasaba el ratón sobre algunos de los perfiles de Facebook en mi navegador. Curioso. ¿Un bug de la aplicación? ¿Casualidades? Si atendemos al mensaje de as condiciones de servicio sería algo perfectamente normal dado que esa información puede compartirse. Pero lo que es digno de un programa de Cuarto Milenio es que Mark Zuckerberg me recomendara hacerme amigo de mi ex.

No voy a explicar intimidades pero tal y como acabó la relación sería muy de extrañar que ella me haya seguido la pista en la red, al igual que yo no he buscado ningún tipo de información sobre ella. Su número de teléfono no está en mi agenda y dudo mucho que el mío aparezca en la suya así que… ¿de dónde c**o ha sacado Facebook esa relación entre nosotros?

Debo decir que somos ex desde 2006 y que Facebook empezó a esparcirse por España entre 2007 y 2008. Vivíamos en una población en la que ella no está desde que nos separamos (creo) y yo me largué a 700 kilómetros en 2010 así que… ¿cómo es esto posible? ¿Casualidad? NI DE COÑA. ¿Qué datos cruzan en Facebook? ¿Cómo puede haberse dado esta relación en sus bases de datos? Sé que estoy basando mis conclusiones en el supuesto de que ella no haya buscado nada de mí, y pondría mi mano en el fuego (la izquierda, para no arriesgarlo todo) de que así es. Entonces… ¿qué ha podido suceder?

Esto llegó en un momento en el que pensaba cambiar mi iPhone5 por un teléfono similar al de la imagen que encabeza el artículo (hablo en serio). Pero, visto lo visto, puede que ya sea tarde. ¿Estamos sometidos a un control más allá de lo que podemos imaginar? ¿Mi paranoia ha llegado a límites insospechados?

Así que creo que voy a rendirme al hecho de que hemos perdido por completo toda privacidad. Solo espero que los AirPods no lean la mente.

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marctorrano

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