Super Mario Bros theme #day12

Día 12 del reto. Toca compartir un tema de mis años de crío, pero lo cierto es que si me pongo a recordar música que yo escuchara en la época de cuando tenía 11 o 12 años, lo cierto es que no me viene nada a la cabeza. Lo que sí recuerdo son sintonías de dibujos animados y bandas sonoras de videojuegos ya sean los de mi flamante Spectrum o los de las recreativas. Así pues, como resumen creo que la mejor canción que podía compartir es la canción de Super Mario Bros :)

“Si los videojuegos influenciaran a los jóvenes, en unos años estarán todos en habitaciones oscuras con luces parpadeantes comiendo pastillas mientras escuchan música electrónica repetitiva para divertirse”. La cultura popular internetera ha difundido que esta frase es de Kristian Wilson, portavoz de Nintendo en 1989, y que la pronunció en referencia a la enorme fama del juego Pac-Man. Demasiado bonito para ser verdad, porque la frase es del humorista Marcus Bristocke y fue pronunciada en 2006. En mi caso no he comido nunca ninguna pastilla más allá de las que se venden en farmacias y la música electrónica no me tira nada, pero he jugado, juego y espero seguir jugando a videojuegos muchos años.

Mi primera consola fue una Philips G7000. La tuve poco tiempo en mis manos. La trajo Papá Noel un 25 de diciembre y al día siguiente ya estaba en el altillo del piso. La razón: la enganchada bestial y el cambio de comportamiento que provocaba en mí. Especial nerviosismo provocaba la versión de Pac-Man ya que en niveles elevados la velocidad una barbaridad.

Después llegaron los 2 Spectrum, ordenadores que cargaban el juego mediante una cinta de cassette. Si se procesaba el juego a la primera (algo que ocurría la mitad de las veces), el tiempo transcurrido entre que se pulsaba el play de la casetera hasta que comenzaba uno a jugar rondaba los 5 minutos como mínimo. En aquella época solía hacer los deberes y estudiar con un sonido de fondo bastante peculiar.

En cuanto a recreativas de aquella época recuerdo especialmente las partidas al Outrun. En aquel entonces podías encontrarte este tipo de máquinas en los bares, y este simulador de conducción era el más extendido. Muchas monedas de cinco duros invertí en pasearme con un Ferrari rojo descapotable, con el codo apoyado en la puerta, y con una chica rubia de acompañante. Madre mía… la de clichés de roles de género que nos han metido por los sentidos desde niños.

En fin… que nunca he sido mucho de Nintendo ni de Mario, pero creo que esta sintonía tan reconocible se adecúa perfectamente a la banda sonora de aquellos años.

Imagen destacada: unsplash-logoCarl Raw

Best of you – Foo Fighters #day11

Día 11. Canción que nunca te cansarías de escuchar. Es complicado escoger una porque, sinceramente, dudo mucho que llegara a aburrir un tema por muchas veces que lo reprodujera. Pero si hay que escoger, que de eso se trata el reto… he estado mucho tiempo escuchando en bucle el concierto que Foo Fighters dio en Wembley en el año 2008. Y si hay que escoger una pista, me quedo con la última: Best of you.

Ha sido una banda que he descubierto tarde, pero oye… mejor ahora que nunca. Me parecen una pasada, tanto por la música como por su actitud. O, por lo menos, la imagen que se propaga de ellos en los medios, y en especial de Dave Grohl. La canción en concreto la escojo por el vídeo. Minuto 3:40. Dave Grohl hace un parón en medio del tema, se emociona y retoma la canción con un nudo en la garganta. Y es que tiene que ser una pasada tener bajo tus pies a 20.000 personas desgañitándose cantando tus canciones. ¿Cómo se controlan esas emociones? ¿Cómo puede uno acabar de cantar sin desmoronarse cuando tantas y tantas voces corean los sentimientos ue has entrelazado con unos acordes?

Foto destacada de unsplash-logoAustin Prock

Bruixeta – Minimal 21 #day10

Día 10. Día de compartir una canción que me genere tristeza. Si ayer decía que no hay ninguna que me provoque felicidad, no puedo decir lo mismo con este sentimiento. Es un tema que me trae muy buenos recuerdos y, paradójicamente, también otros muy duros y dolorosos. El tema en cuestión es Bruixeta, de Minimal 21.

Más curioso todavía es que sea un tema precioso y que la letra sea mía. Es en esto último donde radica el sentimiento de tristeza. Yo escribía bastante poesía, o pseudopoesía, en aquel entonces (año 2009) y Núria, integrante de Minimal 21 y conocida de la infancia, me propuso poner letra en catalán a algún tema suyo. Creo recordar que me ofrecieron Ensort. Les pregunté si la idea era traducirla y me dijeron que no. Que le pusiera la letra que quisiera. Tanto la primavera como la vida de María estaban llegando a su fin, así que decidí dedicarle el tema. Se tituló de la manera que yo la llamaba cariñosamente. María no pudo escuchar la grabación, pero sí pudo leer la letra e incluso escuchar un destrozo cantado por mí.

¿Cuántas veces has pensado “Esta canción habla de mí”? Seguro que más de una. Es el riesgo que se corre cuando se escribe, sea una poesía, un relato, una canción… la gente se apropia de ella y le da un nuevo significado. Viéndolo desde el punto de vista del autor, todavía no tengo claro si es algo bueno o no. Se corre el riesgo de que el mensaje se pierda, que el significado inicial se pierda entre tantas interpretaciones. Aunque supongo que lo que de verdad importa es que, para mí, siga conservando el sentido con el que se creó. Imagino que si sigue poniéndome triste después de casi 9 años es que no se ha diluido.

Gràcies de nou, Núria i Sergi.

Foto destacada: unsplash-logoJoshua Earle

The way you make me feel – Kawehi #day9

Hoy debería hacer mención a una canción que me provoque felicidad. Y yo, sinceramente, y aunque suene raro, no tengo ningún tema que me inspire ese sentimiento. No sé… creo que la felicidad es algo tan puntual y profundo que dudo que exista alguna canción que pueda generar eso en mi interior. En lugar de felicidad, voy a referirme a esa sensación de buen rollo y optimismo. Ahí si que encontraría muchas canciones, pero me voy a decantar por la versión que hace Kawehi de un exitazo de Michael Jackson: The way you make me feel.

Con este tema descubrí a Kawehi. Una artista que, globalmente, también me genera buen rollo. Sus vídeos, su concentración a la hora de grabarlos, su sonrisa a la hora de acabarlos (en especial el de (Not another lame) Fight Song), su originalidad… y su manera de darle la vuelta a un tema tan desagradable como son los comentarios de los trolls en Internet.

Una artista desconocida (y sus perros) que no ha permitido que escoja canciones como el Happy, Whistle while you work, Viva la vida… Reconozco que tengo debilidad por su trabajo. Una pasada.

Foto destacada: Ariel Lustre

Not an addict – K’s Choice #day8

Pocas veces, por no decir ninguna, voy a tener más claro en este reto qué canción escoger. En el octavo día hay que elegir un tema relacionado con alcohol o drogas, y el afortunado no podía ser otro que Not an addict.

El encuentro con Sarah Bettens y, a posteriori, con el grupo K’s Choice fue fruto de la casualidad. Estaba buscando el vídeo del tema Dance with you del grupo Live. Encontré una grabación en la que tocaban junto con Anouk. No era la original, pero valía. La combinación de voces molaba mucho. En un momento de la actuación me fijé en que el los vídeos recomendados aparecía otro tema de Live, I alone, interpretado por Anouk y otra chica de nombre Sarah Bettens. De ahí llegué al grupo K’s Choice y a descubrir, poco a poco, una voz y unas canciones preciosas.

La que más me impactó fue, sin duda, Not an addict. Me llamó mucho la atención el inicio con esos jadeos extraños, pero fue la letra lo que me tocó de verdad. Quizá la versión en acústico pierda fuerza en la última parte, pero es mucho más bonita. Por eso la he escogido.

The deeper you stick it in your vein
The deeper the thoughts there’s no more pain
I’m in heaven I’m a god
I’m everywhere I feel so hot

Faint – Linkin Park | Mercedes Benz Mixed Tape #day7

Día 7 del reto de las 30 canciones. Hoy debería ser el turno de un tema ideal para conducir, pero… va a ser que no. O sí, pero a medias. Que para eso es mi blog y puedo cambiar las reglas del juego si me da la gana. Así pues, hoy hay dos respuestas: la iniciativa Mercedes Benz Mixed Tape y Faint.

No recuerdo cómo conocí el Mixed Tape de Mercedes, pero me pareció una historia tan chula y novedosa que me picó la curiosidad y descargué “la cinta” de aquel mes. Te explico: Mercedes anuncia que va a seleccionar una quincena de canciones cada mes (si mal no recuerdo) ideales para hacer de banda sonora mientras vas al volante. Y, ojo, lo hará de entre todos los artistas que les envíen sus temas y se comprometan a cederlos bajo licencia Creative Commons. Durante el periodo de tiempo que estuve escuchando los Mixed Tape descubri muchos estilos diferentes y grupos muy interesantes.  Parece ser que el último publicado fue el n°63, en agosto de 2015.

Por otra parte, Faint sonó en mi coche en bucle durante una buena temporada de camino al curro. No la cantaba: la berreaba. Sobretodo el “I won’t be ignored” del estribillo. En aquel entonces trabajaba en una oficina técnica en la que se realizaban planos para la construcción de matrices para piezas de automóviles. Imagínate la situación: se instala una plataforma elevadora en la escalera de la empresa para que yo, el hijo discapacitado de uno de los jefes, falto de estudios que justificaran un puesto allí, pudiera accceder a la oficina. En esas circunstancias no esperaba nada diferente a lo que ocurrió: no tenia compañeros de trabajo. Ese “no voy a ser ignorado” se convirtió en un lema, un himno y un mantra. Y no tardé en demostrar mi valía y hacerme un sitio, y mi trabajo fue respetado.

Supongo que alguno seguirá pensando, a día de hoy, que entré injustamente. Y puede que tenga razón en el sentido de que no pasé por ningún proceso de selección de personal. Pero eso fue, simplemente, porque el responsable sabía de primera mano el potencial de esa nueva incorporación. Y porque yo tenía tantas ganas de trabajar que no me importaba invertir mi primer año de nóminas en costear una plataforma que me permitiera incorporarme al mundo laboral.

Ice ice baby – Vanilla Ice #day6

Bueno… día 6 y hoy toca compartir un tema que me anima a bailar. Y, a ver… bailar, lo que se dice bailar… yo no bailo. Nunca he sido mucho de eso exceptuando mi época de bailes de salón. Ahora lo único que hago es mover el cuerpo en alguna ocasión para no parecer una estatua en el bar de turno. Pero lo cierto es que entre una época hubo unos años (pocos, afortunadamente) en los que me atreví a intentar coordinar los movimientos de brazos y piernas al ritmo de una música repetitiva, interpretada por artistas como Snow o Kris Kross. Dado que debo escoger un tema, me quedo con Ice ice baby de Vanilla Ice porque su vídeo es un ejemplo claro de lo que en aquel entonces yo intentaba imitar con mi cuerpo. Y, sí. Cualquier parecido con la realidad, en caso de que hubiera existido, fue pura coincidencia.

Debían ser principios de los 90. Tiempo de sudaderas con capucha, camisetas y pantalones cortos por debajo de las rodillas. Recuerdo perfectamente hacer cola con un disco de Snow bajo el brazo a las puertas de la emblemática Virgin Megastore de Barcelona a la espera de que aquel rapero expresidiario nos firmara el LP a David y a mí. Solo escuchaba una canción: Informer. El resto, sinceramente, tampoco me importaban. En la pista de baile hacíamos, con perdón, el gilipollas con un numerito de salto incluido. Hasta que… en fin. Hasta que quedamos en ridículo en una fiesta de fin de año.

También recuerdo de aquella época el concierto de Michael Jackson en el Estadi Olímpic. 4.000 pesetas para ver el espectáculo del Dangerous Tour con Kris Kross y su Jump como teloneros.  La misma pasta que me dejé menos de un año después para ver, en el mismo sitio, un triple concierto de Suicidal Tendencies, Brian May y Guns n’ Roses. Soy un tipo de musicalidad heterogénea ;)

Salvation – The Cranberries #day5

Vale. Lo reconozco. No es la canción que iba a dedicar al día 5 del reto, pero la reciente muerte de la cantante de The Cranberries obliga a homenajearla de alguna manera. Así pues, el tema que debe escucharse a todo volumen es Salvation.

El tema para este día debía cumplir dos requisitos imprescindibles: tener un inicio potente (que es lo que va a hacer que te emociones y obligarte a subir el volumen), y que dure menos de tres minutos. ¿Por qué esto último? Por una razón simple: no me veo aguantando más de ese tiempo una canción cañera sonando a todo volumen con los auriculares puestos. ¿Que hay muchas canciones que se disfrutan de maravillas a un volumen alto y que no cumplen estas características? Cierto, pero es mi juego y son mis reglas. Qué le vamos a  hacer…

Si bien The Cranberries no estaría en mi top 20 de grupos favoritos, es una formación  que siempre recordaré con especial cariño. La peculiar voz de Dolores y su maquillaje dorado en Zombie, la potencia de Dreams, la preciosidad de Ode to my family… De ellos solo tengo un álbum y no contiene ninguno de estos temas.  A pesar de ello, Bury the Hatchet cuenta con temas conocidos como Animal Instinct, Promises o Just my imagination. Oerosonalmente, ninguno como Dying in the sun. Curioso…

Decía que esta no fue mi elección inicial. Dudaba entre Bleed it out o Faint, ambas de Linkin Park, o el Run boy run que Woodkid interpreta en Montreal. Este último es de esos temas que no cumple con las características que he descrito pero que vale la pena escuchar a todo volumen y con los auriculares encastrados en las orejas.

Pero no. Hoy es el turno de Dolores O’Riordan y su Salvation.

Part VII – Keith Jarrett #day4

El tema del día 4 correspondiente al reto de las 30 canciones tiene que estar relacionado con alguien a quien preferirías olvidar. Y resulta complicado porque soy de esas personas que cree que todas las vivencias, independientemente de que sean buenas o no, te acaban enseñando tu camino en la vida y que, nos guste más o menos, esas experiencias acaba formando parte de nosotros. Así que he decidido optar por el tema, o mejor dicho, artista que me recuerda a una persona a quien he odiado. Y ese es Keith Jarrett.

Si tienes la suerte de verlo en concierto alguna vez, te recomiendo que cierres los ojos al escucharlo. Por un lado, escucharás sus expresiones más fácilmente. Es un tipo que, mientras toca, vocaliza de manera exagerada. Y también se mueve mucho sentado en la banqueta, cosa que a mí me despista bastante. En Wikipedia lo definen como un perfeccionista excéntrico. Perfeccionista no lo sé, pero excéntrico lo es un rato :)

De Jarrett he escuchado muchos álbumes, pero me quedo sin duda con los de él solo al piano. Eso no quiere decir que los grabados con trío o cuarteto de jazz no estén bien (porque lo están), pero prefiero disfrutar de su sonido aislado, sin compañía de otros instrumentos. De él me quedo con dos discos: The Carnegie Hall concert (al que pertenece este Part VII) y The melody at night with you. Mientras que el primero es un concierto tipo suyo con improvisaciones, el segundo es un álbum de estudio en el que reinterpreta estándares de jazz. El I loves you porgy de ese disco es precioso.

Además, The melody at night with you me recuerda a una persona con la que no hablo hace muchísimo tiempo. A ver si esto del reto va a acabar generando una lista de cosas pendientes…

Wake me up before you go go – Wham! #day3

El día 3 del #30daysongchallenge me pide que comparta una canción que me recuerde al verano. Al leer el reto no me hizo falta pensar ni un segundo ya que el tema de Wham! apareció solo en mi mente: “Cuando escuches esta canción acuérdate de nosotros”, me dijo. Yo debía tener 10 años. Estábamos en Málaga, con familia de mi madre. Lo más curioso es que no recuerdo si era una mañana de verano la que escuché por primera vez Wake me up before you go go.

Recuerdo muy pocas cosas de aquel viaje, y menos todavía de la visita a aquella casa. No recuerdo las personas que estábamos allí, ni las caras ni el número. De hecho, ni siquiera mirando el par de fotos que tengo de aquel día resurge nada de mi memoria. En una de ellas aparezco con un videojuego blanco en las manos, y eso sí lo recuerdo perfectamente. Tenía dos botones de acción pero, en lugar de los típicos controles direccionales, solo había un deslizador que hacía girar la moto que controlabas a derecha o izquierda. Los botones eran para acelerar o frenar (aunque, ahora mismo, estoy dudando de sí los tenía).

De ese viaje por tierras andaluzas retengo muy cosas cosas en mi memoria. Una tarde comiendo polos, el descubrimiento de que hay gente que diseca mariposas, la imagen de un cerdo colgado por los pies en el patio de una casa, el contraste del calor de la calle con el fresco del interior de las casas… pero poco recuerdo de la gente. Supongo que a esas edades estás más por lo que te descubren las cosas en lugar de lo que pueden descubrirte las personas. Justo al contrario de lo que me ocurre ahora.

Volví a Andalucía como teenager pero en otro tipo de viaje: el de fin de curso con mis compañeros de EGB. De ahí sí recuerdo más la relación con mis compañeros. En especial con mi primera novia, a quien le pedí aligerar en nuestro primer paseo por la playa porque iba a empezar el partido de baloncesto de la eliminatoria entre Barça y Madrid. Lo sé… muy romántico todo. Pero soy de los que puede decir que he visto al Madrid jugar con 4 jugadores en pista, y eso compensa ;)