Don’t stop me now – Queen #day22

Día 22 del reto de los 30 días de canciones y hoy toca compartir un tema que me haga seguir hacia adelante. Lo cierto es que, como ya he dicho en alguno de los textos de este reto, no me fijo mucho en las letras. Además, a mí lo que me hace recargar las pilas es el aislamiento o la risa. En esta ocasión, la disputa está entre dos temas y no específicamente por su música o su letra, sino por su vídeo. El ganador es el Don’t stop me now de Queen en la interptetación mímica de David Armand en el programa Fast and Loose de la BBC.

Lo cierto es que el tema es muy enérgico y con una letra imparable, muy acorde con el título. Si a eso le sumamos un tipo intentando traslucir con mímica la letra de la canción palabra a palabra, y con unos gestos y movimientos tan sumamente divertidos, el resultado es una inyección de adrenalina audiovisual, por lo menos para mí. Es uno de esos vídeo que revistió un par de veces al año, junto con el finalista, y que no es otro que Wrecking Ball.

Sí. El Wrecking Ball de Miley Cyrus, pero interpretado por Steve Kardynsal vía Chatroulette. Tengo una lista de música en Spotify llamada “Toca moverse” que contiene música movida o que me pone las pilas. Este tema es el único que se mantiene y que prácticamente nunca escucho entero porque instintivamente detengo el reproductor y voy a YouTube a verlo. Es risa espontánea en estado puro. Es buen rollo. Es… una de las cosas maravillosas que tiene Internet: un sistema con el que conectar con desconocidos y sacarles una risa de manera inmediata. Es… demoledor.

Lobo López – Kiko Veneno #day21

Llega el día 21 y la idea es compartir una canción con nombre de persona en el título. Y aquí, al igual que con la de versiones, he querido ponerme la condición de no utilizar un nombre femenino. Aún así, me salían unas cuantas (una de ellas John the Revelator) y todas en inglés hasta que me ha aparecido uno de los artistas más grandes que ha parido este país: Kiko Veneno con su Lobo López debajo del brazo.

No recuerdo cómo llego “Un ratito de gloria” a casa, pero lo más probable es que oyera a alguien hablar bien de Kiko Veneno y decidiera asegurar el tiro: “Antes de ir a por un disco en concreto, ve a por una recopilación que seguro que alguna te gusta”. No sé cómo ese disco no está fundido de todas las veces que el láser ha recorrido sus pistas. Era un fijo en el cargador de CDs de mi coche. En especial, Memphis Blues Again, Coge la guitarra y Lobo López. Y en especial, el fragmento que dice:

Iba el Lobo López
Tragando saliva
Por no hablar a tiempo
Estaba sufriendo:
Su amor se le iba,

Particles – Ólafur Arnalds #day20

Día 20. Hoy toca compartir un tema que tenga muchos significados. Lo de “mi reto, mis reglas” ya lo he utilizado en algún momento para desviarme ligeramente del reto original. Ahora vuelvo a hacerlo. En esta ocasión, Particles de Ólafur Arnalds, más que muchos significados, me genera muchas emociones.

Descubrí a este compositor por casualidad por Spotify. Escuchaba música de piano y, de repente, me di cuenta que estaba silbando un tema que, conscientemente, desconocía. Eché un vistazo al reproductor y vi la imagen de los dos agentes de policía protagonistas de la serie Broadchurch. En ese momento descubrí que Ólafur Arnalds compuso esa banda sonora, y ese descubrimiento me impulsó a seguir escarbando en su discografía.

Hace tiempo prometí a alguien de quien estaba enamorado que nunca le faltaría una canción de buenas noches. A ese alguien, que más tarde me dijo que nunca dijera siempre, le fallé y rompí la promesa que ella ya sabía de antemano que iba a incumplir. Uno de los temas que le envié una de esas noches fue de Ólafur Arnalds. Le encantó que se lo descubriera.

Eso fue antes de que ella y yo comenzáramos una relación, antes de descubrir que yo llevaba tiempo enamorándome de ella sin saberlo (o no queriendo verlo). Antes de nuestro primer beso y del inicio de una relación que no duró para siempre. La cuestión es que después de eso, mucho después de que ella me regalara sus emociones el día de su cumpleaños, me obsequió este tema de Arnalds. Había un nuevo disco y a mí se me había pasado por alto. Un disco que comentenía esta maravilla con voz incluída:

But these heavy hands
They’re pulling me down on my chest
Latching on, coloring all of my flesh
Quietly, you hover over me
And I fight but it feels like wasted time

Es un tema que me hacer recordar tiempos felices del pasado, de ilusiones de un futuro y de orgullo de un presente. El sentimiento incómodo al pensar que fue una lástima que se acabara, el sosiego de la madurez de conservar, a pesar de todo, una amistad de esas distante pero solo en kilómetros. Un tema triste de piano que rezuma belleza.

Leave out all the rest – Linkin Park #day19

Día 19. Una canción que me haga pensar sobre la vida. Pues la verdad es que no suelo prestar mucha atención a las letras de las canciones. Escucho mucha música cantada en inglés y, sinceramente, paso bastante del mensaje. Prefiero centrarme en lo que me transmite el ritmo y la musicalidad de las voces. Lo que sí he hecho es interesarme por letras de temas que me llamaban la atención por algo en concreto. Eso me ocurrió con Leave out all the rest.

Sigo a Linkin Park desde hace mucho tiempo. En parte por cómo tocan, y en parte por el vozarrón de Chester Bennington (pocos tíos se atreven a versionar a Adele en concierto), un tipo que, como dicen en un comentario de uno de sus vídeos, canta(ba) como un ángel y grita(ba) como un demonio. Nunca me habías llamado la atención escuchar ningún concierto grabado de esta banda. Creo que una vez puse algunos temas de Meteora en vivo y no me convenció. Casualidades de la vida. Después del suicidio de Chester me topé con Road to Revolution – Live at Milton Keynes y Leave pout all the rest me dejó alucinado.

Quizá fue solo por el “When my time comes…” escuchado en su voz después de su muerte lo que me hizo pensar en la vida. Bueno… en el momento que se acaba y en cómo quieres ser recordado por quienes se quedan. Y la verdad es que me pareció un estribillo a tener en cuenta.

When my time comes
Forget the wrong that I’ve done
Help me leave behind some reasons to be missed
And don’t resent me
And when you’re feeling empty
Keep me in your memory
Leave out all the rest
Leave out all the rest
Forgetting
All the hurt inside you’ve learned to hide so well
Pretending
Someone else can come and save me from myself
I can’t be who you are

Bohemian Rhapsody – Queen #day18

Día 18 del reto. Momento en el que tengo que compartir un tema del año en el que nací (1975). Lo cierto es que creía que iba a tenerlo complicado porque la década de los 70 fue muy prolija en la que a grandes canciones se refiere. Y así fue también en el 75, pero claro… ¿qué canción puede competir con Bohemian Rhapsody? Ninguna.

Reconozco que descubrí a Queen bastante tarde, a finales de los 90. Con esto no quiero decir que no los hubiera escuchado antes ni mucho menos, pero no les había prestado atención. Recuerdo esta conversación en una habitación de Vall d’Hebron, en uno de mis ingresos hospitalarios. Hugo, megafan de Queen, me dijo: “Ten. Escucha esto”. Y me dejó la grabación del concierto de Wembley en el ’86. Después de escucharlo me enamoré de ese disco, y en concreto de “Who wants to live forever” (Who dares to love forever).

Es de los pocos temas de los que no he encontrado una versión que me llene ni que valga la pena, por lo menos para mí. Es complicado, claro. Las que más se aproximan son esta preciosidad de Randy Coleman (que solo interpreta la primera parte) y este a capella que se marcan las 65.000 personas que esperaban ver tocar a Green Day en Hyde Park. Emocionante, ¿verdad?

Pueblos del mundo, extinguíos – Siniestro total #day17

Día 17, día de karaoke. Hoy toca compartir un tema que haya cantado a dúo alguna vez. La verdad es que podría haberme marcado una licencia y haber escogido Here comes the weekend de Roxette porque la interpreté a dúo con mi primera novia “de verdad” en el teatro de, colegio, pero… aquello era playback (o lip sync que le llaman ahora). Finalmente no he usado ese comodín porque la sensación de ridiculous en un karaoke es mayor (o no. Depende de la ingesta de alcohol). Así que hoy toca recordar tiempos mozos con Pueblos del mundo, extinguíos.

Si lo primero que te viene a la cabeza al ver la imagen destacada de este post es: “¡Vaya pedazo de CD!”, eso es sinónimo de que no has vivido los años dorados (nunca mejor dicho) de los karaoke con Laser Disc. En concreto tengo el recuerdo de dos lugares en los que llegamos a cantar muchísimo en mi época de adolescencia/juventud: el que había en Malgrat y en el que llegamos a pasar muchas tardes enteras por el precio de una Coca-Cola y el “Haceros Especiales” de Barcelona en el que la bebida ya pasó a ser cerveza. Tengo también el vago recuerdo de haber entrado una vez a cantar a Nick Havana, también en mi ciudad natal. Era de noche, recuerdo vasos de tubo con hielos… es todo muy confuso, la verdad.

En mi época más temprana recuerdo que asegurábamos el tiro y solo cantábamos temas de grupos españoles: Duncan Dhu, El último de la fila… incluso Mocedades y su “Eres tú” había sido destrozado por nuestras cuerdas vocales en alguna ocasión. Más tarde, en los años preuniversitarios me desgañitava con Sex Pistols, o incluso nos atrevimos con Bohemian Rhapsody (que Freddie nos perdone). Hay un tema que sirve de nexo entre ambos tiempos, y es el que da título a este post, y el seleccionado para compartir hoy.

Recuerdo, no sé en qué época del año, que fuimos unos cuantos compañeros de instituto a pasar unos días al caravaning en el que pasé los fines de semana y las vacaciones de los 14 a los 22 aproximadamente, cerca de Malgrat. Fuimos a ese karaoke en el que cambié la Coca-Cola por mediana de Estrella Damm y me subí al escenario, creo recordar que con Sergi, para empezar a gritar que ya no hay trilobites en el mar.

Es curioso como funciona la memoria. No recordaba esos días, pero fue poner el vídeo que tienes aquí abajo y desencadenarse multitud de recuerdos a partir del “Esas palmas, coño” que entonamos en aquel local que solo ocupábamos un grupo de unos 6 “jóvenes rebeldes”. Madre mía… qué tiempos aquellos.

Imagen destacada: Laser and video discs 24 de Windell Oskay

John the Revelator – Larkin Poe #day16

Día 16 del reto, en el que tengo que compartir un clásico que me guste. En cuestión de “clásicos” (el concepto es algo difuso), a mí me tira mucho el jazz, el blues y la canción espiritual americana (aka gospel). Escoger un tema en concreto se me hace muy complicado, pero este año pasado he descubierto un grupo que me encanta que hace una versión de un clásivo del gospel que me parece una pasada, así que he escogido a John The Revelator en las manos y la voz de Larkin Poe.

El tema fue grabado por primera vez por Blind Willie Johnson en los años 30. La cuestión es que a mí me sonaba muchísimo pero no en esa voz tan ronca y peculiar, así que rastreando por YouTube he encontrado la fuente de la (probablemente) primera vez que escuché el tema, y debió ser en The Blues Brothers 2000 (peliculón, por cierto, junto con la 1ª). Pero sí he recordado, al buscar, que la escuché en la banda sonora de Sons of Anarchy (pedazo de serie también) interpretada por el grupo que también toca el tema de apertura de la serie.

Lo que me llama la atención de la versión de Larkin Poe es, supongo, escucharlo en voz femenina. No es habitual escuchar este estilo cantado por mujeres. O, por lo menos, no han llegado a mis oídos muchas intérpretes. Y la verdad es que me encantan (sobretodo su tema Preachin’ Blues, que es con el que las conocí).

Imagen destacada: unsplash-logoAnthony Garand

I want it all – Andra Day #day15

Y llegó el día 15. Mitad del reto del #30daysongchallenge, momento en el que tengo que escoger una versión de un tema. Una tarea, para mí, extremadamente compleja porque llevo muchos años cazando versiones de canciones. La elección ha sido complicada y, a continuación, explicaré las razones. Pero comencemos por el final: la escogida ha sido I want it all, de Andra Day.

Tenía muchas, muchísimas versiones “en cartera”, así que decidí poner una serie de restricciones que me facilitaran la tarea. La primera de ellas ha sido que no podía escoger covers realizadas por los mismos artistas creadores de las piezas originales o responsables de su popularización. En este paso de la criba se ha quedado una de las primeras versiones que me dejó boquiabierto, el Satellites de September (original vs cover), o cualquiera de estos tres temas de Lady Gaga al piano y vozarrón, o su archiconocido Paparazzi.

Con todo el dolor de mi corazón, también me he propuesto dejar fuera bandas o artistas que tiran de YouTube como canal principal de difusión. Es injusto, lo sé. Pero necesitaba recortar mucho en ese campo para poder elegir sin volverme loco, y al final corté por lo sano. Por el camino se han quedado muchos temas de Postmodern Jukebox como Can’t stop the feeling o I’m not the only one, además del I knew you were trouble de Walk off the earth con KRNFX y el bestial Heart shaped box de Kawehi (que si la única pega que le pones es que es demasiado lento, pásalo a 1,25x). También por eso se queda fuera el Coming home de Jayesslee :'(

Nada de mash-up. Si es una canción, es una canción y no un batiburrillo de varias. Por esa razón se queda fuera la genial compilación de Pentatonix sobre Daft Punk o la deliciosa mezcla de canciones de los 90 y el No de Meghan Trainor que hacen Kina Grannis & Nataly Dawn.

Como última condición me puse que el tema original no debía ser fácilmente identificable en la versión, de tal manera que la misma cover casi pudiera considerarse una canción original. Finalmente, acompañando al I want it all de Andra Day quedaron en el top5:

Imagen destacada:unsplash-logoAustin Neill

Marry you – Morgan #day14

Día 14 del reto y debería compartir un tema que quiero que suene el día de mi boda. Bien… voy a partir de la base de que dudo mucho que ese día vaya a existir a estas alturas de la vida. Tomando esta (cuasi) afirmación como premisa, debería ser un tema precioso con letra bonita, cantado por una mujer hermosa (para mi gusto) y con una voz cautivadora. Debería cantarlo ella misma, en directo y en acústico, y mirándome a los ojos. Si después de ese momento miro a mi prometida y sus ojos hacen que me emocione más que el Marry You cantado por Nina a menos de 10 centímetros de mí, es que son la canción y la mujer adecuada.

So if you ask me I’ll say:
Ooohhh…
I want to marry you
I want to look through your eyes
and give love to you or the rest of my life

A Nina la conocí el 23 de diciembre de 2016 en el Kafé Antzokia. Iba acompañada de un montón de tíos. Entre ellos, uno bajito y barbudo llamado Quique González. Mi hermana y yo estábamos a pie del escenario (cosas que tiene entrar primero debido a la silla de ruedas) y, cuando salieron a escena ya me llamó la atención su actitud tímida en el escenario. La manera de mover las manos, sus pasos atrás cuando no cantaba… Pero… ¡ay, cuando cantó “De haberlo sabido“! Una p**a maravilla. Y sí… supuestamente, si uno va a un concierto de alguien debería saber de sus canciones y colaboraciones. No era mi caso. Me apetecía ver un concierto de Quique porque me regalaron el disco “Ajuste de cuentas” antes de dejar Barcelona. Me gustaron tanto el detalle como el disco, pero no profundicé más en el artista. De haberlo hecho, habría sabido que Nina colsbora en el último disco de Quique con “Charo“.

Nina fue un gran descubrimiento, y ahí sí que profundicé. Y descubrí a su grupo, Morgan, y North, su único disco hasta la fecha. Un disco que he reproducido decenas y decenas de veces en 2017. Y los vi en concierto en Escenario Santander, confiando que hubiera poca gente para no sentirme incómodo en medio de la aglomeración. Y ocurrió que tocaron, para cerrar, Marry you. Un tema no incluido en North y que es maravilloso por muchas razones. No solo por la manera de cantarlo, sino porque expresa a la perfección ese sentimiento del amor a primera vista por el que te lanzarías a por todas pero que luego te plantea la pregunta que está haciendo cambiar a la sociedad actual: “¿Y si quiero una pareja solo porque tengo miedo a estar solo?”

Baby, the truth is that I’m scared
of being alone
Just I know, and I’m sure,
that I don’t want to marry you at all
So if you ask me I’ll say:
Ooohhh…
I don’t want to marry you at all

Imagen destacada: unsplash-logoPaul García

Proud Mary – Tina Turner #day13

El 13 es mi número favorito, así que en el día 13 del #30daysongchallenge voy a permitirme una licencia (como si necesitara una excusa). Hoy debería compartir una canción que me guste de los años 70. Hay a patadas, la verdad. Entonces, si hay muchas, ¿por qué he ido a escoger una de año 1969? Pues porque la que m encanta es la versión que hicieron Ike & Tina Turner del tema de la Creedence Clearwater Revival: Proud Mary.

Me hubiera encantado verla en directo. Ya en los vídeos de los conciertos se aprecia cómo es capaz de llenar todo el escenario con su fuerza, incluso con casi 70 años en la gira con la que dio carpetazo a su carrera musical después de 50 años. Un ejemplo de lucha, también fuera de los escenarios. Es por eso que decidí imitarla en un concurso de playbacks que se hacía para festejar San Juan Bosco en los Salesianos. No sabes lo mucho que agradezco que en el 92 no existieran smartphones ;)

Y como prefiero que Ike Turner, ese tipo que no golpeó a su mujer “más de lo que el hombre promedio golpea a su esposa”, no aparezca por aquí, comparto este temazo cantado por ella acomañada de Beyonce; otra mujer que también ocupa el escenario por completo.