Ohtoño

Otoño no empieza cuando quiere ni cuando toca, sino cuando se siente.  No es una estación cualquiera. No obedece al calendario. Simplemente, asoma la cabeza. Como las setas.

Otoño es crepitar de hojas y recuerdos. Del marrón de los árboles y el sepia del pasado. De echar de menos. De echar mucho más de menos.

Otoño es Alanis y piano. Es Your House y King of Pain en femenino. Es Einaudi mano a mano con Arnalds. Melancolía en letras, ébano y marfil.

Otoño es lluvia en los tejados y en el alma. Torrente de agua en canalones y mejillas. Es plomo colgando del cielo y de las entrañas.

Otoño son suspiros y noches eternas. Sábanas medio frías. Sueños ardientes de solo una mitad.

Época de letras caídas y palabras bajo llave.

Oh… Otoño.

Las Batallas, con Flores

Perpetuaré tu hermosura más allá de tu muerte
unos cuantos días. Sólo unos pocos.

 

Me dolerá mirarte, de frente,
y atravesar tu corazón con un clavo
para así poder cubrir contigo,
y con cien mil como tú,
mi creación efímera.

 

Siento mucho tener que desnudarte,
desmembrarte,
y hacer de tus pétalos un plumaje
que luzca al paso de la brisa
el último viernes de agosto.

 

Es una crueldad, lo sé.
Pero una crueldad poética.
Un acto centenario para demostrar al mundo
que entre tú y yo podemos materializar la belleza.

[Otra visión de la Batalla de Flores de Laredo siguiendo este enlace]

Más info: BatallaDeFlores.net