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Autor: marctorrano

Solo era feliz cuando llovía

unsplash-logoKumiko SHIMIZU

Era un yonki del otoño. Se pasaba el verano (el puto verano) añorando la lluvia, esperando las tormentas de octubre y noviembre como agua de mayo. Entonces, cuando llegaban esas primeras nubes cargadas de tristeza, la humedad le subía por los pies, le calaba la piel hasta los huesos y le envolvía las entrañas y el corazón con una congoja inigualable. Y él, pletórico, daba brincos y cantaba a todo pulmón la pregunta sin respuesta de Garbage: “¿Por qué sienta tan bien sentirse tan triste?”.

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Podría decirse que Ramón de Campoamor estaba equivocado. Por lo menos en parte porque, aunque es cierto que siempre hay diferentes perspectivas para ver un…

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07:00 – Suena el despertador 07:09 – Suena el despertador de nuevo 07:18 – Vuelve a sonar el despertador 07:24 – Apaga el despertador La…

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Di. Quién te cuidará cuando yo no esté. Cuando me marche.
Di. Quién te cuidará cuando yo no esté. Cuando se acabe.

Se lo susurro mirándola a los ojos que aún no tiene mientras le doy forma, acariciándola suavemente con mi lija, contorneando