Botes perdidos

Ordenador. Teclas. Aquí dentro no parece verano pero afuera lo es. De ahí que la puerta de la oficina esté abierta. 11:30 de la mañana y pasa un chaval botando una pelota de baloncesto. Lo sigo con la mirada, perplejo. Me ha sorprendido. Me ha sorprendido que me sorprenda. El eco de los botes se ha …