Diario de confinamiento (o cansinamiento) #02

Me he propuesto hacer, de martes a viernes, una emisión en directo cada día de una hora de duración. Miércoles y jueves dedicadas a uso de redes sociales y tecnología, y martes y viernes una sesión musical dedicada a versiones y rarezas varias. Hoy tocaba dedicarla a dar placer a los oídos.

Alguien que apenas me conoce, y que me ha estado viendo, le ha preguntado a Isa si me pasaba algo porque tenía mala cara. Si tú también has asistido al directo y has notado lo mismo la respuesta es esta: estoy cansado. Y la razón es que no descanso como debería.

Me ocurre desde hace una semana aproximadamente. Voy a dormir temprano, a eso de las 22:00, y caigo rendido. Después, despierto a eso de la 1:00 y no me vuelvo a dormir hasta pasadas las cuatro para despertar a las 8. ¿Por qué me despierto a esa hora si no tengo nada que hacer? Para empezar, porque creo que es importante mantener un horario para conservar cierta rutina. Y la segunda razón, y de peso, es que a las 9:15 llega la persona del SAD (Servicio de Asistencia Domiciliaria) y lo suyo es estar levantado y presentable cuando lleguen.

Creo que no soy el único que empieza a sentirse agotado. No sé si es mi sensación, pero ya no se sale a aplaudir como antes. En mi zona tampoco es que hayamos salido mucho (yo me incluyo entre quienes apenas lo han hecho), pero he notado cierta desidia desde el cambio de hora. Igual es que da reparo salir en pijama a plena luz del día. O puede que el frío nos eche para atrás.

Mientras suena Ólafur Arnalds de fondo (hacía mucho que no escribía con música de fondo) me planteo si tenemos tengo derecho a sentirme cansado cuando muchos gremios de este país están currando como animales. Mi único cometido es quedarme en casa.

Aún así, sabiendo que mi única obligación es mantenerme en casa, reclamo mi derecho a estar cansado. Aguantar también requiere de un esfuerzo cuando uno está en condiciones de salir. Así que, la próxima vez que salga al bacon, quizá también aplauda por mí y por todas aquellas personas que se están portando como deben hacerlo.

Eso sí: el hecho de que yo no salga cada día a las 20:00 no quiere decir que no valore lo que están haciendo los equipos sanitarios. Eso no se demuestra dando palmas, sino acordándose de ellos.

Deja un comentario