Mobile shopping, pequeño comercio y telefonía móvil. Así se presentaba el congreso Urban Commerce de este año en el que la mayoría de las charlas iban a girar alrededor de la tecnología NFC y el pago vía móvil.
Lo único que he podido sacar en claro de mi visita a Vitoria, además de lo bueno que está el goxua de la pastelería Sosoaga, es que el tema del pago usando el móvil no está nada claro si lo miramos desde el punto de vista del comerciante. Las operadoras móviles apuestan por ello al igual que las entidades financieras y los clientes cuando aparten las reticencias por temas de seguridad y comprueben lo cómodo que es. Pero, ¿y los comerciantes? Sin duda verán el lado positivo si su implantación supone un aumento de ventas y si las comisiones a cobrar por parte de los diferentes intermediarios no acaban comiéndose el margen de beneficio. Porque al propietario de un bar o al tendero no le interesa cambiar la tecnología y que les sangren con más comisiones solo por implementar un nuevo método de pago que únicamente va a sustituir a otro. Si no repercute en un mayor número de ventas, apaga y vámonos.
Las operadoras cobrarán por el servicio, las entidades percibirán comisiones por las ventas de pequeños importes que antes se hacían en efectivo… y en ese escenario apareció la idea de Roberto Martínez de Guereñu, director del Departamento de Promoción Económica del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Están trabajando en un sistema en el que el usuario compra una tarjeta con saldo para consumir en el pequeño comercio, saltándose así la intermediación bancaria. Bueno… en principio, ya que el usuario adelantará a alguien el dinero antes de consumirlo.
Ya sabemos que como medio para mantenernos conectados y comunicados es ideal, pero la charla de Serge Miranda explicando la experiencia llevada a cabo en Niza nos lleva más allá: micropagos en transporte, identificación en la universidad… El mundo de las aplicaciones combinado con la tecnología de proximidad NFC hace mucho más fácil la actividad cotidiana. Y os lo dice alguien que las pasa canutas para sacar una moneda de 0,50€ del monedero y luego intentar meterla en la rendija de la máquina del café.
Aún así, creo que las cosas aún están muy verdes y que queda todavía un largo camino por recorrer. Y lo que veo claro es que la cuestión tecnológica es la que menos problemas va a traer. Bueno… siempre y cuando Apple no se saque de la manga algo nuevo con el iPhone6 :P