La pasada semana se celebró en Cantabria el I Encuentro de Bloggers de Viajes y Redes Sociales especializadas en turismo. Reconozco que estaba muy impaciente por ver como se desarrollaba este evento ya que, además de estar muy interesado en todo aquello que se cuece en el entorno de los Medios Sociales, tengo un restaurante en Laredo y, evidentemente, todo lo que esté relacionado con el fomento del turismo en esta región.
Debo reconocer que me esperaba otra cosa. Primero, por el poco bombo que se le ha dado desde la propia Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, organizadora del evento. Algún anuncio en su muro de Facebook, alguna mención en su canal de twitter, pero… ¿en la web? Yo no he sido capaz de ver nada. Y, por lo visto, el escaso interés desde la Consejería por promover el espíritu del evento tampoco ha pasado inadvertido a alguno de los bloggers invitados. Mal dato.
A pesar de ello estoy convencido de que se lo han pasado pipa. En parte, por el natural encanto de esta tierra y de las maravillas que encierra tanto por mar como por tierra (incluso por debajo de ella). Por otro lado, degustar la cocina cántabra seguro que les ha dejado un muy buen sabor de boca y ganas de repetir la visita. Pero… ¿y al resto de personas? No perdamos de vista que fue un encuentro con una doble intención: incitar un debate sobre el impacto de los medios sociales en el fomento del turismo, y presentar Cantabria a los bloggers para que pudieran hablar de ella. ¿Y nosotros? ¿No podríamos haber exportado la experiencia al resto de seguidores de #cantabriainfinita enriqueciendo la visita de los medios especializados?
Puede que esté equivocado, pero yo hubiera planteado este encuentro de manera diferente. Además de haber intervenido directamente en el debate introduciendo en él a algún representante de la Consejería, hubiera hecho también el seguimiento con la cuenta de twitter de todo el blogtrip aportando datos, introduciendo los lugares de visita, enriqueciendo información con enlaces… Hubiera incitado, por ejemplo, a la comunidad de #twitterruca para dar mucho más feedback a los bloggers y presentar al resto de seguidores del evento muchas más zonas de Cantabria que se quedaron por ver. A medida que escribo y pienso sobre este encuentro se me ocurren muchas otras cosas. ¿Y si se hubieran hecho vídeos, aunque sean de tipo casero, del recorrido entre los lugares que iban a ser visitados? ¿Y un álbum de fotos en Flickr para que el resto de habitantes de Cantabria también podamos presentar nuestros pueblos?
No lo sé… Puede que sea utópico pensar que la gente está dispuesta a colaborar desinteresadamente para promocionar su región. Pero es lo que creo. Y eso que, en mi caso, esta no es mi tierra.